Buscar

Mi hija, mi pasión

"Un sentimiento hecho poesía"

Feliz cumpleaños, para mí

31 Años

Son los años que han pasado,
que el tiempo me ha dado,
que el camino me ha marcado,
donde voy creciendo a su lado,
de la gente que me ha criado,
que me ha amado,
mi familia nunca me ha fallado,
siempre a mi lado…

Gracias por todo lo que he caminado,
por ellos estoy aquí hoy sentado,
pudiendo dedicar esto a todos mis allegados,
donde están amigos,
conocidos y gente que me a apoyado.
Sin conocerme me hubieran juzgado,
ahora saben que nada es como lo pensamos
y que todo puede dar un giro inesperado.

Gracias a todos y cada uno de los que aquí hoy han dedicado,
unos segundos de su tiempo para felicitarme en este día tan marcado,
donde dejamos a los Reyes Magos pasar a nuestro lado.

Gracias a mi pequeña por formar parte de mi sueños más soñados,
de dar la felicidad que a mí jamás hubiera llegado,
ella sabe lo que quiero y es seguir soñando a su lado.

Por una vida juntos, gracias mi gente, por haberme aguantado…

Anuncios

Felicidades

¿Valoras lo que tienes?

Vivimos en un mundo de “personas” que se contradicen, se quejan de no tener trabajo y cuando lo tienen, que su trabajo es el más duro, que nada paga lo trabajado. Pero no piensan en quien no tiene la misma suerte de decirlo, en quien trabajaría horas por llevar un poco de dinero a su familia (opino que son lo primero).

Se quejan de no tener tiempo para ellos, para sus hijos… pero si lo tienen para salir de fiesta con personas que dicen ser “amigos”, aunque ya no vuelvas a verlos. No se tiene en cuenta que las mejores personas son la familia, a la que no se le dedica nada, ni un detalle, ni un recuerdo.

Se quejan de no tener dinero, que todo cuesta mucho, que nada es justo… pero lo injusto es que desperdician el dinero en lujos y caprichos que no dan la felicidad, que solo sacian la sed de poder por unas horas, pero no se destina para lo necesario, lo principal… para sus padres, sus hijos.

Se quejan de estar solos, de no tener “personas” que los apoyen, que les feliciten, que les alegren, pero no se dan cuenta de quienes dieron su vida por ellos, para que tuvieran una vida, para que después de enseñarles a caminar ni si quiera agradezcan lo enseñado.

Se quejan de no encontrar el amor, el trabajo, el dinero, la popularidad… pero no se enteran que el amor es la familia, el trabajo es realizarte y alcanzar metas para tener un sueldo digno, para no ser más popular que para quienes te querrán siempre, para todos ellos, la familia, lo primero.

Lo peor de todo es que se pasan la vida pensando en qué hacer con sus vidas, pero no en pensar en quien dedico la suya por que tuvieras algo, por verte feliz, por levantarte en alzas cuando eras niñ@ y que tocases el cielo, en personas que dieron su tiempo por aquellas otras y eso, jamás será devuelto…

Señores, nacimos y crecimos gracias a quienes sin pedir nada a cambio dedicaron su vida a hacernos como somos, personas que lucharon por trabajar tanto para ganar tan poco y encima era para darnos de comer… personas que nunca te rechazan, nunca te olvidan, se preocupan, se empcionan y padecen por que seas feliz… Es más, deberia estar en nuestra ética moral devolver lo qje nos dieron, cuidar de quien nos cuidó primero.

Tal vez creas que ellos están aquí para siempre, que siempre te van a cuidar, van a limpiar tus lágrimas… pero no sabes que un día faltarán, y faltarán tanto que apretara hondo, que apretará fuerte, tanto que no habrá mayor felicidad que volver a verlos, tanto que no habrá dinero que cure ese vacío, tanto que no habrá amor que no hayas tenido…

Ahora enserio, ¿valoras lo que tienes?

Aprendí

Aprendí a valorar lo que no se ve, porque lo que vemos es solo una opinión de algo que creemos podría ser.
Aprendí que la edad solo es un número y que con ella no hay que vivir, que vivimos de experiencias y eso es lo que nos llevamos al morir.
Aprendí que quien te quiere no te deja y si te deja es que no le importaba, pues por todo en la vida se lucha y por lo que se lucha, se gana.
Aprendí que vivir no es opcional y que morir es obligatorio, que quien no vive no sabe lo que pierde y que el tiempo no vuelve. Aprendí que no hay que ser egoísta, pesimista… que hay que dejar el orgullo atrás cuando alguien te importa de verdad. Aprendí a hacer las cosas cuando me apetecían porque si hubiera esperado tal vez nunca hubiera pasado.
Aprendí a querer a quien me quiso, aunque fuera tarde, el amor a veces llega y lo dejamos escapar, a veces se queda y a veces hay que luchar.
Aprendí a dar abrazos especiales, porque cada uno que daba era un recuerdo que en mi mente se grababa.
Aprendí a sobrevivir, a conformarme, a prepararme para lo que tuviera que llegar, pues no siempre se tienen amigos de verdad.
Aprendí dejarme llevar por sensaciones, pues cuando algo no es sentido no es agradecido, y si siento lo hago y si no, lo siento por no haberlo compartido.
Aprendí a madurar, experiencias que la vida nos da, pasar de niño a ser papá y lo más bonito que mi hija me da.
Aprendí a educar, todos los valores que me enseñaron utilizarlos para provocar empatía en los que más cerca están.
Aprendí a llorar, secarme las lágrimas y volver a luchar, pues llorar nos hace humanos y no por llorar todo tiene que terminar.
Aprendí a respetar, porque nadie es mejor que nadie y la superioridad no te da ningún lugar, si todos somos personas, entre todos se puede hablar.
Aprendí a escuchar, a equivocarme y corregir, porque nadie nos enseña cómo funciona lo que nos toca vivir.
Así que después de aprender, sigo aprendiendo, porque mi ambición es tan grande que no hay un día que no quiera aprender, de cada uno de las personas que pueden ser especiales, y que por cada uno de ellas aprendí a ser así.
 
Gracias.

El sentimiento

Sentimientos: no son fáciles de distinguir

unas veces son tan buenos,

que nos hacen revivir,

se ganan con el tiempo 

porque nos hacen ser feliz…

Sentimientos: que nos endulzan los sentidos.
Cuando llegan, permanecen omitidos y

aunque los tratases de evadir,

nos persuaden de rendirnos

ante quien nos hace sentir…

Sentimientos: agridulces en sus sentidos.
Unas veces son tan buenos y

otras nos tienen en un sin vivir,

nos despiertan en la noche,

ya no vuelves a dormir…

Sentimientos: permanecen en el tiempo.
Nos marcan en el pasado, 

nos sirven de elixir,

cuando nos sentimos tristes,

un recuerdo nos hace sonreír…

Sentimientos: aunque no fueran buenos tiempos,
los camuflamos para proseguir,

nos mantienen ilusionados,

atentos y callados,

tratando de no dejar de sonreír…

Mientras se rompe el silencio,
nos llega un recuerdo,

 que nos alivia el miedo

que siempre permanece ahí,

junto a ti, junto a mí…

Sentimientos: no se borran, no ese olvidan.
Pues fueron bonitos recuerdos,

Que tuvieron momentos de vivir,

con ilusión por lo que ocurría,

por aquello que nos hacía feliz.

Todos padecemos algo así.
Sea quien fuere quien te hizo daño,

Piensa que una vez te hizo feliz.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: